viernes, 3 de junio de 2011

Vivas, una gran carrera a pura entrega

Por Benjamín Bruzoni



Nelson David Vivas tuvo la “suerte”, como pensarán algunos de haber jugado en grandes equipo de la Argentina y poderosos clubes europeos pero el no reconoce esa subestimación y disfrutó de una gran carrera.


El defensor surgido en el club Somosa tuvo un corto paso por Olimpo de Bahía Blanca y luego pasó Quilmes en 1990. Quilmes fue el campeón de este torneo y consiguió el ascenso a Primera luego de quedar primero superando a Atlético Tucumán, su escolta, por dos puntos de ventaja. Al año siguiente descendió y regresó a la "B" Nacional. Vivas militó con Quilmes en la segunda categoría del fútbol argentino.

Sin embargo, llegó a Boca en 1994 por pedido de César Luis Menotti (también lo quería Daniel Pasarella para River), con quien se ganó la titularidad rápidamente y demostró su velocidad y vocación. Desfilaron técnicos por Boca: Menotti, Carlos Bilardo, Silvio Marzolini y Héctor Veira, pero Vivas pudo sumar una buena cantidad de partidos y totalizó 98 partidos en Boca hasta que a fines de 1997 y tras perder terreno con el peruano Nolberto Solano se despidió de la entidad Xeneize y se marchó al Lugano, del poco conocido fútbol suizo.

Vivas registró sólo una temporada en el Lugano y fue adquirido en 1998 por el Arsenal de Inglaterra, bajo la tutela del actual técnico de los Gunners, Arsene Wenger. Allí compartió plantel con grandes jugadores como el holandés Dennis Bergkamp, el francés Thierry Henry y el sueco Fredik Ljunberg. Como si esto fuera poco, era tenido en cuenta por el Pasarella, seleccionado argentino del momento, y fue convocado para el Mundial de Francia 1998.

Su primera etapa en el Arsenal terminó en el 2000. Fue cedido al Celta de Vigo de España, volvió a Inglaterra en 2001 y después desembarcó en el Inter italiano. Fue recibido en Milán por otro técnico argentino, Héctor Cúper que venía de bunas campañas en el Valencia español.

Supo ganarse la confianza del D.T de la Selección argentina para el Mundial de Corea-Japón en 2002, Marcelo Bielsa, e integró una vez más un plantel mundialista. Después de la decepción en la Copa del Mundo, Vivas terminó su contrato con el Inter en 2003 y regresó al país. Tuvo un corto paso por River, en donde no pudo hacer valer su experiencia y entre pocos partidos jugados, sumado a un inconveniente con el juvenil Rubens Sambueza abandonó el equipo de Nuñez. Regresó a Quilmes, donde terminó su carrera en 2005, y disputó la Copa Libertadores en 2005. Cuando repasa su carrera destaca: “estoy convencido de que no se llega a hacer una carrera como la mía sólo con suerte. Al fútbol le di todo lo que tenía, y quizás mi mérito fue mi gran entrega”. 

Hoy es ayudante de campo de Diego Simeone y se reconoce muy obsesivo. Tuvo a grandes entrenadores de quien aprender y seguramente obtuvo algunos vicios. “Llevo un registro de cada entrenamiento desde que somos ténicos (con Simeone y Andrés Gugilemnipietro)” y aclara que tomaron la costumbre de ver videos de Bielsa.

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